26 Marzo 2007

Como ya comente, he empezado a ir a Fisio Terapia, y a Aerobic. Ambas actividades propiciadas por mis dolores de espalda. Por lo visto todo el mundo que estudia esto tiene el mismo problema.
A todo el mundo le gustan los masajes, pero a mi me flipan. Es un vicio.
Alguien que los sabe dar muy bien es Innigo.
Habia estado liada con el un tiempo, mientras yo estaba en Irlanda. Le conoci mientras salia con Miguel, y cuando cortamos, en realidad nada mas cortar, Inigo se me declaro (quizas porque yo tambien le di pie). Empezamos a "salir", pero solo nos veiamos cuando yo venia a Madrid. Cuando lo dejamos, no le sento muy bien.
Al volver yo a Madrid, el estaba en EEUU, de monitor en un campamento. Todas las ninnas americanas le echaban los tejos, y es que Inigo es de quedarse con la boca abierta: Moreno, alto, super musculoso, piel morena, ojazos oscuros, rasgos perfectos. Por no hablar de cómo es en la cama (aunque demasiado impetuoso). Por poner un ejemplo:
Opera, septiembre de este anyo mas o menos. Quedamos despues de meses sin vernos, el acababa de volver de EEUU. La vez anterior que le habia visto fue cuando lo deje con el. Llego tarde, yo le esperaba a la salida del metro, fumando un cigarro. Recuerdo que hacia mucho frio.
Fuimos a un café muy chulo tipo parisino donde sirven vino y tartas, alli enfrente. No hablaba de otra cosa que de la vez que corte con el. Le deje que me diera un pico, en realidad yo tambien estaba deseandolo (no se muy bien por que, porque aunque me hace gracia, no me gusta realmente)
Fuimos al Inshala, por alli cerca. Es una teteria-restaurante. Nos sentamos sobre unos cojines.
-Creo que me voy a ir –dijo mientras me miraba el escote-
-Por que? Si acabas de llegar!
-Mira, no te lo he dicho. Mi ex la polaca va a venir unos dias a Madrid. Quiero verla, para demostrarme a mi mismo que ya no siento nada por ella. Queria hacer la prueba tambien contigo, pero no la he pasado.
De pronto me llamaron por telefono.
-Hola, Rebeca. Soy Paco. Estoy en Madrid.
Paco, mi amigo valenciano-ingeniero-residente en Irlanda, habia venido para hacer las pruebas de controlador aereo.
-Puedes quedar? Mi hostal esta en Chueca.
(Dios mio, todos los hostales estan alli o que?)
-En 30 minutos en la Puerta del Sol.
Salimos a la calle. Inigo intento besarme varias veces. Le separe. Nos sentamos en un escalon, en un portal.
-No me puedo creer que me hagas esto otra vez.
-El que? Oye, yo he quedado contigo para tomar algo, no te he prometido nada.
Me acompanno hasta la Plaza Mayor, donde me compre un bocadillo de calamares. Alli llamo por telefono, o le llamaron, no lo recuerdo. Quedo con una chica (se enrrollo con ella, su novio, jugador de rugby, queria matarle, pero eso es comun en Inigo).
Despues de eso, quedamos un dia para cenar, en La Latina. Le lleve a un mejicano que me habia ensenado un chico asturiano que habia conocido por Internet. Pedimos fajitas, cerveza mejicana, y la conversacion se torno de lo mas fuerte. Hablabamos de experiencias sexuales.
-Mira que fuerte estoy –me insto a que le tocara el musculo del brazo.
-Ya lo se, no me hace falta tocarte.
-He endurecido mucho en USA.
-Si? A mi me parece que estas como siempre. –Dije, pensando que eso me pasaba por jugar con ninos, sobretodo con los locos por el deporte. (Inigo tiene 21 anyos, jeje –mea culpa-)
-Toca por lo que suspira Madrid entero.
No pude evitar la risa.
-Ves? Te hago reir.
-Todavia me gustas un poco. –Le dije, en mis delirios de alcohol.
-De verdad? Vamonos.
-Donde? Aun no he pedido el postre.
-Da igual, yo soy tu postre.
Me sento encima de el en un banco, en una especie de callejon oscuro, frente al restaurante, pero yo no podia besarle alli, delante de todo el mundo. La gente pasaba de marcha o hacia sus casas. Despues me siguio besando de camino al metro. Y una vez en el, la cosa empeoro, pues empezo a meterme la mano entre las piernas en las escaleras automaticas.
-Que haces? Sueltame!
Acabo soltandome, pero se fue enfurrunado. Le vi, sentado en un banco, en el anden de enfrente, mientras mi tren se iba.

La siguiente vez nos lo montamos en su desvan, bajo el piso de sus padres en Plaza de Castilla. Alli tenia un cuadro en el que aparecia un dibujo tipo "Pepi, Lucy, Boom, y otras chicas del monton". En el ponia "Madrid me mata".
-Que es?
-Es la portada de la primera revista de la movida.
-Queeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee?
Intente convencerle de que me lo diera.
-Te pago!
-Vale, 300 euros.
-Joder!
-Que quieres? Fue una edicion limitada. Ya no hay forma de conseguirlo. Un coleccionista me daria un dineral.
-Yo tambien soy una coleccionista!
No consegui que bajara de ahí.
Despues de eso le invite a cenar a mi casa. Quedamos en la puerta del metro, en mi barrio. pero como llegaba tarde, como siempre, me fui a comprar la cena (no habia tenido tiempo). Me llamo.
-Como? No me has esperado?
-Vente para aca, esta solo a un par de manzanas.
-No. Ven a buscarme.
-No.
-Pues no voy.
-Pues no vengas.
Me habia prometido a mi misma no ir, para darle una leccion.
-No vas a venir a buscarme?
-No. Es que no puedes venir solo?
-Me voy a perder.
-Pregunta.
-No me gusta tu barrio.
-A mi tampoco.
Despues de media hora de discusion, consegui explicarle como llegar y me espero en el portal. Cuando abri la bolsa de la compra me grito:
-Pescado congelado? Eso me vas a dar de cenar?
-Joder, que senorito eres, y tu que comes?
-Cosas frescas.
Innigo estudia educacion fisica, quiere ser bombero. Se cuida mucho, es un obseso del cuerpo, no se cuantos deportes practica.
Al final no cenamos, se nego a comer eso. En realidad, solo buscaba seducirme.
-No voy a enrrollarme contigo.
-Por que?
-No me apetece.
-Venga, ven aquí –me dijo, con voz melosa, senalandome el sillon de una plaza y media con el que he decorado el salon.
-No.
-Vamos a jugar a algo. –Dijo, cogiendo una botella de vodka.
-Que es?
-Un juego que me enseno un holandes amigo mio.
El juego consistia en echar alcohol sobre la mesa, sin vaso, y beberlo con la nariz. Osea, esnifarlo.
-No puedo!
-Intentalo!
-Lo estoy intentando!
-Mira, no pasa nada……..ostia!
Pero como en esta vida hay que probar de todo, y queria poder contar el haberlo hecho, lo hice. Solo puedo decir que escocia, y que cogimos un pedo!!! Acabo dandome masajes sobre la alfombra (sabe algo de fisioterapia).
-No te asustes –dijo mientras aparecia con un cuchillo de cocina- Es un masaje japones.
O no se que.
-Que conno haces? Ni de conna!
-Ya veras, es una flipada. Consiste en dejarte llevar.
Me paso el cuchillo por la piel. Daba bastante cosa.
-Ahora te estoy limpiando las impurezas del espiritu.
Me acorde de un chico que lo habia intentado varias veces conmigo en Irlanda, Jose. Guapisimo. Otro obseso del cuerpo:
-Me gustan las chicas con un cuerpo bonito, osea que yo tambien tengo que cuidarme.
Habia nacido en Galicia, pero nunca habia vivido en Espana, salvo un anyo que estuvo en Tenerife. Habia vivido casi siempre en Suiza, y despues en Irlanda.
Dormia sobre un colchon en el suelo, en un piso compartido de la calle principal de Limerick, O’Connell Street. En una casa georgiana. Tenia un estudio de musica en su habitacion, asi como muchas cajas.
-Me gusta saber que todo lo que necesito lo puedo mover inmediatamente. Entonces soy libre para viajar. Para mi viajar es irte a vivir a otro sitio, nunca me he ido de turista.
Mucha gente que conoci alli pensaba como el. (Yo, por ejemplo)
Me lo encontraba a menudo en el gimnasio y siempre intentaba meterme mano en la hamaca o en el jacuzzi.
-A mi me gusta el sexo tantra –me dijo Jose- Se puede hacer sin contacto fisico, solo juntando los pechos.
Poco despues se hizo vegetariano.

De vuelta en Madrid, y a aquella tarde con Inigo:
-Ahora tu.
-Que quieres que haga?
-Un masaje tailandes.
-No se como es.
-Tienes que desnudarte de cintura para arriba, y tumbarte sobre mi. Solo tienen que rozarse nuestras pieles. El masaje me lo das con tu cuerpo.
-Si, ja!
Si lo hice o no lo hice, solo yo lo se.
Acabamos enrrollandonos, pero de pronto dije:
-No me apetece.
-Que?
Se enfado, pero consegui convencerle para pedir comida china.
-Me has echado de menos?
-No se, un poco.
-Yo si te he echado mucho de menos. Dime que me has echado de menos. –Me dijo.
-Vale, te he echado de menos.
Al final se fue, mientras cerraba la puerta grito:
-No volvere a esta casa nunca mas!
-Eso lo decian en "Un tranvia llamado deseo".
Pero ya no me oyo.

Hoy he hablado con el.
Hacia mucho tiempo que no hablaba con el, porque siempre que lo he intentado hemos acabado discutiendo. Siempre me trata mal, o no contesta a mis mensajes.
Me ha dicho que lo siente mucho, pero que para el es muy dificil. Que no puede evitar lo que siente por mi y que le cuesta ser amigo mio.
Y que si quiero y estoy segura, que podemos volver a enrrollarnos, que a el le encantaria.