La Latina
Sabado 27 de enero, 2007.-
TERCERA CITA Alberto insistia en escribirme con el movil irlandes, y yo volviendome loca para saber quien era, pues no aparecia su nombre. Lo hacia desde Internet, con lo cual sale gratis (cosa muy normal en Irlanda, raro que aquí, el pais de los top manta y del Emule, no se lleve tanto), y cuando yo le contestaba no le llegaban los mensajes. Al final me entere por Paco de quien era y le conteste al espanol. Ahí retomamos de nuevo el contacto.
Un dia, estando yo en Aranda de Duero visitando a un amigo-rollo (Raul), me llamo:
-Me han dicho que tienes novio…..
Obviamente, nadie le habia dicho nada. Estaba tanteando, porque sabia lo de Raul (no se si por mi o por Paco).
-Tengo ganas de verte y de charlar contigo. –Me escribio, tiempo despues en Madrid-. El llevaba como tres semanas escribiendome para quedar, y al final conseguimos acordar fecha y lugar.
Asi que quedamos.
Cita: La Latina.
Mi sitio preferido de Madrid, y espero que proximamente mi direccion tambien.
Super castizo (y casi siempre ha contado con muy mala fama, pues es la zona mas hippie y bohemia de Madrid –junto a Lavapies- y alli vive todo tipo de gente). Se llama La Latina por la profesora de latin de Juana la loca, que pasaba por alli todos los dias. Alli ponen el Rastro cada domingo (y lo llaman El Rastro, por el rastro de sangre que dejaba la carne que colgaban en lo alto de la calle, y que bajaba hasta la parte mas baja, asi que para visitar el mercadillo solo tenias que seguirlo. Hoy en dia el mercado del Rastro es, aparte del mas grande de Espana, puede que uno de los mas grandes del mundo. Esta todo en la calle, y dividido por zonas: la hippie, la de los gitanos, la de la comida, la de segunda mano, etc). Lo tipico que se hace los domingos en Madrid (aparte de ir a pasear al Retiro) es ir, despues del Rastro, a comer y tomar algo a La Latina –por ejemplo, caracoles-. Zona por la que salen actores y gente guay. Zona cara para salir.
Quedamos en la puerta del teatro, y me insto a ir hacia la Cava Baja, pues el conocia sitios por alli. Según estabamos cruzando la calle, le dije:
-Como mola que alguien te lleve, normalmente siempre llevo yo, tambien porque vienen a visitarme de fuera de Madrid.
Según estaba diciendo esto me di cuenta de que estaba hablando sola, pues cada uno habia subido a la acera por un sitio, y no le veia porque el estaba detrás de una furgoneta. Lo unico que oi fue:
-Perdona, hay un parking por aquí?
Me di la vuelta y vi que el unico que me estaba escuchando era un chico metido en un cochazo.
-Uy, pues por aquí…….
-Si, el mas cercano es el de la Plaza Mayor. –Contesto Alberto-.
-No, –dijo el chico- mira el GPS, marca que justo aquí hay uno.
A ver, bonito –me dieron ganas de decirle-, no te das cuenta de que estas en una calle casi peatonal y de que como no aparques en un bar aquí es imposible??
Despues de unas cuantas indicaciones, Alberto le mando a la Plaza Mayor, haciendole entender que estaba muy cerca y que ese debia ser el Parking que marcaba su maravilloso GPS. Me encanto la idea de estar con un chico que controlaba, que me llevaba, y que era de Madrid. Era como sentirse protegida y un poco dominada, eso que en el fondo es lo que casi todas las chicas buscan. Pero no me encanto tanto la idea de que ese chico fuera Alberto.
-Ven, conozco un sitio aquí que esta muy chulo. (Me dijo).
Entramos en un bar de la Cava Baja, Lamiak creo que se llamaba (algo asi como Limerick, la ciudad donde vivia en Irlanda).
Gente guapa y que vestia muy de disenno. Por lo visto alli lo que se llevaba era tomar algo de pie y comer montaditos.
-A mi, cuando te conoci en Irlanda, me recordaste a la tipica madre americana, joven, soltera y guapa, que trabaja en un restaurante para sacar adelante a sus hijos. Me diste un poco de pena.
-Vaya…..gracias??? –conteste yo-.
Despues de hablar un rato, recordar viejos tiempos en la isla esmeralda, y notar que su mano ya estaba en mi cintura (y eso que no habiamos pasado del primer bar), le dije (no pude evitar la tentacion).
-Conozco un sitio que mola mucho, quieres ir?
-Como es?
-Pues mira, me llevo alli una amiga mia que conoce los mejores bares de Madrid, esta justo aquí. Es una tienda de muebles egipcios, por el dia. Por la noche lo reconvierten en bar. Es de pijos pero de estos de la Castellana, por lo visto no veas las orgias que se montan, coca incluida, aunque yo solo he ido una vez y no vi nada. Pero la primera persona a la que nos encontramos al entrar fue a Mercedes Mila tomando algo con unos amigos. Eso si, todo lo que tomes, aunque sea una cocacola, vale diez euros.
-Vale, mola. Vamos.
No me lo podia creer!! A pesar del precio queria ir?? Ese chico era de los mios.
Llegamos al VayVa (como se llama este bar).
-Pero esto es una tienda de muebles, y esta cerrada.
-No, espera.
Llamo a la puerta. No hay contestacion. Al rato sale un hombre mayor.
-Hola, no tenemos reserva, y se que por lo general la pedis, pero…..podemos entrar?
-Pero venis muy pronto, son solo las diez y media. Aun no hemos abierto.
-Y a que hora podemos venir que este bien, animadillo?
-Venid sobre las doce o doce y media.
Nos vamos. Propongo a Alberto llevarle a otro bar que conozco por La Latina. Es un bar que se llama La Musa. Hay otro con igual nombre en Madrid, abrieron un segundo por el éxito que tuvo. Es un restaurante de tapas creativas arriba y en la parte de abajo tienen bar. Los camareros son muy guapos. Gays, claro.
-Antiguamente tenia arena de playa en el suelo, pero ahora han pintado flores.
Llegamos al sitio. La ultima vez que estuve nos hinchamos a cocteles y estaba Anabel Alonso. Cuando llegamos me dijo Alberto:
-Vaya! Tu si que conoces sitios guapos.
-Si, por La Latina hay muchos, y todo el mundo es guapo y super moderno, jaja. La primera vez que vine aquí alucine, no habia nadie feo ni mal vestido!! No es normal. Tambien hay muchos famosos. No ha habido un solo dia en que haya salido por La Latina y no haya visto a varios.
Despues de un par de vinos mas la cosa se estaba animando. El no paraba de invitarme y yo estaba encantada. Hablamos de muchas cosas. Me parecio que le habia prejuzgado, que no era tan pijo y pepero y tan convencional como creia, y que quizas deberia darle una oportunidad.
-Hay gente que piensa que estoy loca por estar estudiando otra vez. Piensan que soy demasiado mayor y que deberia estar disfrutando de la vida. Pero que quieres? Yo todo lo hago al reves. Antes tenia novios y ahora solo me enrrollo con chicos. Todo al reves, como mi vida. No se, a lo mejor estoy loca.
-Por que? Yo creo que haces muy bien.
-Bueno, tu tendrias que entenderme. Estudiaste tres carreras, por lo que supongo que cuando estabas en la segunda y en la tercera, sobretodo, tambien eras mayor al resto de la gente de la clase.
Alberto estudio su primera carrera en una universidad publica, pero despues estudio dos mas (entre ellas Publicidad, que es lo que mas le gusta) en una privada, por la que paso todos los dias para ir al trabajo.
-Pues esta justo al lado de donde yo curro, en Moncloa, en una perpendicular a Hilarion Eslava.
-Si, cuando termine de estudiar les dije: "deberiais cambiar la sede", y la cambiaron.
Despues fuimos a cenar. Otro bar de la Cava Baja, unos cuantos montaditos y otro vino. No me gusta mucho comer de pie y con los codos de los demas presionandome, pero en fin, asi es La Latina, siempre llena de gente comiendo. Alli hay algunos de los restaurantes mas famosos (y caros). Hay que adaptarse. "Alla donde fueras haz lo que vieras".
Apto seguido nos fuimos al Vayva. El estaba deseando ir, le encantaba la idea de lo inesperado de ese sitio.
Llamamos a la puerta, nos vuelve a abrir el mismo hombre.
-Entrar.
Entramos. El sitio era alucinante, aunque yo ya lo conocia. Todo muebles egipcios, carisimos. Gente sentada en los divanes, en las camas, y poniendo sus copas en unas mesas que debian costar un dineral.
-Deberian poner posavasos.
-Mira! Ese tio sale en la tele!
-Quien? Joder, yo nunca conozco a nadie. Deberia ver mas la tele.
-Ese! No se quien es ni de que programa, pero sale en la tele.
Nos acompanan a la mesa. Podiamos elegir sitio. Alberto elige uno un poco apartado, al lado de una habitacion (con cama y gente sentada alli). A nuestro lado se sienta un grupo de gente muy peculiar, en plan bohemios con mucho dinero, que no cesaban de hablar de viajes que habian hecho por Africa, Thailandia, y otros lugares exoticos. Uno de ellos llevaba una gorra que no se quito.
-Vaya! –dijo Alberto-. No se va a quitar la gorra?
-Eso en otros tiempos estaba considerado de muy mala educacion.
Un rato mas tarde, despues de una larga conversacion sobre mi vida, la suya, su super nuevo trabajo (habia cambiado, ahora trabajaba en Telefonica, lo que me parecio muy bien porque no mucha gente se atreve a cambiar de trabajo), mis quejas sobre la vida y sobre mis relaciones sentimentales….ya estabamos enrrollandonos.
-Cogemos un taxi? Te acompano a tu casa?
-Estoy muy cansada. Ademas, justo hoy, como ya te he dicho, lo he dejado con Raul. No tengo la cabeza para estas cosas. (O no deberia tenerla, al menos).
-Venga, un ratito solo.
-Pero tu vives en la otra punta de Madrid!
-Y?
-Te voy a echar en quince minutos.
-No me importa. Vamos.
Me coge de la mano. La miro con horror. Llamamos al camarero, que iba vestido con un gorrito alto y rojo y un traje largo y blanco, todo egipcio el (incluso de nacionalidad).
-Son 26 euros.
(Joder, por dos copas??).
Según salimos me pasa el brazo por encima del hombro. Que mal. Odio los romanticismos con los chicos que no me gustan. (Los adoro con los que me gustan, pero lo de que me agarren según vamos andando siempre lo he visto muy poco funcional. Sea como fuere, con Alberto no me gusta). Cogemos un taxi.
Primer intento de meter mano según pasabamos junto al Vicente Calderon, en un puente encima de la M-30, mientras cruzabamos el rio, ya muy cerca de mi casa –no se me ocurre lugar mas romantico-. Yo que se la quito. Llegamos a mi casa.
No hay sofa porque lo tire. En su lugar hay un sillon de una plaza y media. Pero no se por que demonios cada vez que llevo un chico alli insiste en que nos sentemos los dos en el.
-No cabemos.
-Que si.
-Que no.
-Que si.
-Que no. Ademas, ya te he dicho que estoy muy cansada. Y tengo el periodo.
(Tipica excusa, pero era verdad).
-No me importa.
(Tipico. "No me importa", eso dicen todos. Pero despues llegan las quejas y los lamentos de "me he manchado" o peor aun, "es que hacerlo es como meter un tubo que claro, ahueca, y hace como desague").
Me siento encima de el, porque no habia forma de sentarse ahí de otra forma. Nos besamos, y de repente me suelta, entre suspiros y movimientos pelvicos:
-Mmmm, lo estas haciendo muy bien.
Paro. Le miro. Solo le estaba besando el cuello.
-Que estoy haciendo muy bien que? No estoy haciendo nada.
-Pues imaginate si estuvieras haciendo algo!
Seguimos. Suena una cancion romantica en la radio. Me dice:
-Encima con esta cancion…….
(Me la empieza a cantar, cancion de amor). Roza mi limite y le digo:
-Te dije que te iba a echar en quince minutos. Asi que……
Le echo de nuevo de mi casa. Volvemos a las andadas de la ultima vez. Break en el pasillo con besos y manoseo incluidos. La cosa se va subiendo de tono, ya hay aspavientos para desenvolver mis ropas.
-Es que aquella vez en Irlanda empezamos algo, y me gustaria terminarlo.
-Pues va a ser que no.
Sale algo malhumorado y le grite:
-No te enfades!
Se fue sin responder.
